Un Avivamiento de Oración

“Preparen el camino del Señor, háganle sendas derechas. Todo valle será rellenado, todo monte y colina será allanada. Los caminos torcidos serán enderezados, los caminos ásperos allanados. Y verá toda carne la salvación de Dios” (Lucas 3:4-6).

En este momento estamos viviendo días de desesperación. La Iglesia, en muchas partes del mundo, necesita un avivamiento y Dios quiere usar a cada uno de nosotros para preparar el camino para un gran derramamiento de su Espíritu. Estoy segura de que sientes la urgencia de la hora. No es difícil ver que algo anda mal. Dios está tratando de llamar toda nuestra atención. Es realmente la hora de clamar al Señor y convertirnos en hombres y mujeres de oración ferviente. Necesitamos la intervención de Dios en nuestras ciudades y naciones. Los valles de la derrota deben ser llenados, los montes de incredulidad deben ser nivelados, los lugares torcidos de la falta de honradez deben ser enderezados y lo áspero de desobediencia deben ser suavizado.

Fue hace casi 25 años en el campo misionero cuando escribí los dos párrafos siguientes en un boletín. Me parece que hoy en día todavía tengo que hacerme las mismas preguntas que hice entonces:

“Estoy suficientemente desesperada para el avivamiento? ¿Me doy cuenta de la situación desesperada de mi país?” Y, si confío en la organización religiosa, la riqueza material, la predicación popular, en cruzadas evangelísticas de poca profundidad, entonces nunca habrá un avivamiento. Pero cuando la confianza en mi carne se desvanece y me doy cuenta de mi miseria desesperada y del vacío delante de Dios, entonces y sólo entonces, Dios traerá rompimiento. “Señor, hazme esta lista para el avivamiento. Avívame.”

Le animo a que se unan a mí en oración por un avivamiento para nuestras vidas y para las naciones. Hago un llamado por un tipo de oración que es fuerte, dominante, creyente, que mueve a Dios, que vence al infierno, que resiste al diablo, que salva al pecador, santifica al creyente, que exalta a Cristo y produce obreros – el tipo de oración que toma posesión de todo lo que somos y tenemos. Dios mismo nos motiva a orar estas oraciones que tienen consecuencias extraordinarias si sólo estamos dispuestos, dispuestos a pagar el precio. Ore para que Dios nos llene de la misma pasión de Cristo , con el poder y la persistencia del Espíritu Santo, con un sentir agobiante por la difícil situación de la Iglesia y por la necesidad terrible del mundo, que las ruedas del avivamiento se pongan en marcha.

“Entonces no nos apartaremos de ti; avívanos, e invocaremos tu nombre. Oh Señor, Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro sobre nosotros y seremos salvos” (Salmo 80:18-19).

¿Cómo nos Preparamos Personalmente el Camino para el Avivamiento?

“El avivamiento que viene debe comenzar con un gran avivamiento de oración. Es en el armario, con la puerta cerrada, que el sonido del avivamiento abundante se escuchará por primera vez. Un aumento en la oración secreta de los ministros y los miembros será el heraldo seguro de la bendición.” Andrew Murray

  • Prepárese en el camino de la bendición por medio de la oración intensiva – Ora con todo tu corazón, pidiéndole a Dios que agrande su vida de oración y adoración. Tómese un tiempo para Dios, y la práctica del ayuno.“Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora…” (2º Crónicas 7:14a).
  • Sea serio sobre avivamiento personal – En lugar de ver la televisión, ore. No se deje atrapar en los caminos del mundo. Deja a un lado los asuntos mundanos.
    “…Y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos , entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”
    (2 Crónicas 07:14b).
  • Conviertase en alguien insatisfecho con el pecado y pida a Dios que convenza su corazón – Sea sensible a SU convicción.
    “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno.”
    (Salmo 139:23-24).
  • Arrepinéntase totalmente – No tolere el pecado en su propia vida. Deje que la tristeza por el pecado, según Dios, le toque profundamente.
    “Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos… Sin duda, tú amas la verdad en lo íntimo; me enseñas la sabiduría en el lugar más íntimo”
    (Salmo 51:4-6).
  • Haga restitución siempre que sea posible – Asegúrese de que sus relaciones sean correctas.
    “Vivan en armonía los unos con los otros”
    (Romanos 12:16).
  • Practique vivir el Sermón del Monte – Mateo 5-7 es la descripción de funciones de una vida santa. Pídele a Dios que transforme su vida y le enseñará a vivir para agradarle. Estudie el sermón del monte regularmente.
    “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados”
    (Mateo 5:3-4).
  • Elija reducir sus intereses – Si reduce sus intereses, Dios agrandará su corazón. Podemos ser tan fácilmente distraídos de la oración, pero el avivamiento nos llama a adoptar una visión centrada en lo que realmente importa. Este es el tiempo para orar y tener hambre por Dios para buscarle de todo corazón.
    “Yo te busco con todo el corazón; no dejes que me desvíe de tus mandamientos”
    (Salmo 119:10).
  • Haga un nuevo compromiso para alcanzar a los perdidos – Ore y pida a Dios por por oportunidades y Él le ayudará. Empiece a orar, a cuidar y a compartir a Cristo con aquellos que no lo conocen. Siga el ejemplo de Jesús.
    “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar ya salvar lo que estaba perdido”
    (Lucas 19:10).
  • Tenga fe en Dios – Comence a esperar que Dios se mueva a través de sus oraciones. Crea que Él quiere derramar su espíritu y traer avivamiento.
    “Es pues la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”
    (Hebreos 11:1).

El avivamiento comienza con nosotros. Es cuando cada uno de nosotros pone su vida recta y se apartar de los caminos torcidos. Tome en serio la necesidad de un avivamiento personal. Tome en serio la necesidad de la oración. Dios está tratando con su Iglesia.

“La gran obra de intercesión es necesaria para este volver al Señor. Es aquí donde el avivamiento que viene debe encontrar su fuerza. Comencemos como individuos a suplicar a Dios, confesando todo lo que vemos del pecado o impedimento en nosotros mismos o en otros. Si no hubiera ningún otro pecado, sin duda, la falta de oración es materia suficiente para el arrepentimiento, la confesión y para volvernos al Señor.” Andrew Murray

Debbie Przybylski
Intercesores Arriba Internacional
Casa Internacional de Oración (IHOP) KC Staff
deb@intercessorsarise.org
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Cómo Responder al Maltrato

” Y que no sóis vuestros… Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Corintios 6:19-20).

Nos guste o no, hay momentos en que experimentamos el mal trato de parte de otros. Puede ser un miembro de la familia que dice algo en contra de nosotros, o un compañero de trabajo que trata de arruinar nuestra reputación de alguna manera y bloquear nuestras metas para avanzar en nuestro lugar de trabajo. O puede ser una multitud de otras situaciones. En este mundo imperfecto con personas quebrantadas, todos vamos a enfrentar el maltrato. Y esto sucede más a menudo con los que son los más cercanos a nosotros – esposos, esposas, hijos, vecinos y compañeros de trabajo. Vivimos en un mundo lleno de incomprensión e injusticia. Hay muchas situaciones en las que nuestro corazón puede clamar: “Esto no es justo!”

Como aquellos que quieren crecer en la oración, ¿qué hacemos cuando experimentamos el maltrato? ¿Qué quiere Dios que hagamos cuando sentimos la injusticia de una manera muy personal? ¿Cómo podemos tener una actitud piadosa cuando somos tratados injustamente? ¿Cómo nos podemos guardar de la amargura y evitar que un corazón enojado o amargado obstaculice nuestra vida de oración? Tenga en cuenta que la amargura se inicia como una pequeña raíz que crece y cause dificultades y contamina a muchos (Hebreos 12:5). Veamos el ejemplo bíblico de David, porque él fue capaz de mantener su corazón puro en las circunstancias más difíciles.

El Ejemplo del Rey David

“En tus manos encomiendo mi espíritu; líbrame, Señor, el Dios de la verdad. Mis tiempos están en tus manos; líbrame de mis enemigos, y de los que me persiguen” (Salmo 31:5, 15).

David, el hombre conforme al corazón de Dios, es uno de los mayores ejemplos de cómo responder acertadamente a Dios cuando se nos maltrata. David fue alguien que confió en Dios para intervenir cuando fue maltratado por Saúl, él no respondíótomando represalías. ¿Puede usted imaginar el miedo de estar siendo buscado y amenazado por Saúl y sus tres mil soldados? Corriendo por su vida como un fugitivo perseguido, el corazón de David debe haber estado golpeando en su pecho mientras Saúl entraba en la misma cueva donde él y sus hombres estaban escondidos. Sin embargo, David no mató a Saúl en este momento oportuno, pero en lugar de ello, comprometio su causa totalmente en manos de Dios. Pasó una de sus pruebas más duras, cuando su propia vida estaba en juego en aquella cueva oscura. Véase 1 Samuel 24:2-15.

En otra ocasión, de nuevo, David tuvo la oportunidad de matar a su enemigo. Saúl y sus hombres estaban durmiendo en el campamento con su lanza clavada en el suelo cerca de su cabeza. Una vez más David se negó a hacerle daño. Véase 1 Samuel 26:2-24 para la historia completa. David puso su causa en las manos de Dios. Dejó que Dios fuera su libertador. Él le dijo a Saúl en el versículo 23-24:

“Y Jehová pague a cada uno… ; pues Jehová te había entregado hoy en mi mano, mas yo no quise extender mi mano sobre el ungido de Jehová… así sea mi vida estimada en los ojos de Jehová, y me libre de toda aflicción.”

¿Hemos tenido, usted o yo, que confiar en Dios respecto a nuestros enemigos, en la medida en que lo hizo David – con nuestra propia vida?

Cuando te pones a ti mismo en las manos de Dios, haces una transacción con Dios, una transacción de una naturaleza muy profunda. Usted confía en Su voluntad para su vida a Su manera y con Su tiempo de intervenir. Usted está transfiriendo sus derechos personales en las manos de Dios y permiténdo que El tome responsabilidad. Usted está dejando que Dios sea Dios en su vida hasta la misma esencia de su ser. Usted está reconociendo que Dios es su propietario. Dios siempre está trabajando profundamente en nuestros corazones y está desarrollando nuestro carácter interior. Al negarse a tomar represalias, como hizo David con Saúl, usted está dejando a Dios elimine a “Saúl” en su propio corazón.

Usted está confiando en el liderazgo de Dios en su vida. Usted se niega a tomar represalias y está trayendo a Dios y suaccionar en su situación. Usted está trayendo a Dios al conflicto y se está involucrado en guerra espiritual. Usted está haciendo espacio para su justo juicio. Usted está siendo probado en la fe profundamente mientras confía en que Él nos reivindica en Su tiempo y a su manera.

Confiando en el Liderazgo de Dios en el Mar

“El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño. Apártese del mal y haga el bien, busque la paz, y sígala. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones” (1 Pedro 3:10 -12a).

Recuerdo hace varios años mientras vivía en el barco de un ministerio misionero, entrando y saliendo de las naciones con el mensaje del evangelio, con una tripulación internacional, y con la exhibición de libros flotante más grande del mundo. Acabábamos de salir de Rumania y estábamos navegando hacia nuestro próximo nación, Bulgaria. Justo antes de entrar en esa nación fuimos falsamente acusados ​​de ser una secta peligrosa, y de repente nos dijeron que no podíamos entrar en aguas búlgaras. La puerta estaba cerrada por completo. Con más de 300 personas (de más de 40 naciones) a bordo, y con numerosos programas y planes para el siguiente destino, nos detuvieron en nuestro camino y no teníamos adónde ir. Nos quedamos atrapados en el mar yteníamos que ir a alguna parte, pero ¿dónde?

En esa situación, no teníamos a quién recurrir sino a Dios. Como tripulación y personal del barco, tuvimos que confiar en Su liderazgo. Tuvimos quetraerle a Él y su accionar en nuestra situación de una manera más profunda y más desesperada. Puso a prueba nuestra fe. Nuestros planes hasta ese momento tenían que ser tirados por la borda. Sería inútil tratar de defendernos. Dios tenía que ser nuestro vindicador, nuestra respuesta y nuestra solución a este problema.

De una manera notable y sorprendente, Dios abrió la puerta a una nación musulmana cercana. Nuestro barco tuvo publicidad inusual. Dios abrió el camino a un puerto central en la ciudad, y tuvimos un maravilloso programa. Vimos el liderazgo fantástico y el plan de Dios. Nuestra fe creció como el eauipo del barco y vimos las obras del Señor en una tierra necesitada. Si hubiéramos tomado represalias y peleado para entrar en Bulgaria, nos habríamos perdido el magnífico proyecto de Dios. Nos habríamos perdido de Su mejor plan. Su liderazgo es perfecto y supera todos nuestros planes. Fuimos capaces de vencer el mal con el bien cuando no nos vengamos nosotros mismos y perseguimos la paz. Dios estaba atento a nuestras oraciones, y experimentamos la bendición de Dios en una tierra inesperada.

“No se venguen, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor… si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber… no seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal” (Romanos 12:19-21).

Cuando bendice y ora por sus enemigos y por aquellos que le maltratan, su actitud hacia ellos cambia. Su corazón se vuelve libre. Usted comienza a amar a sus enemigos y se preocupan por su bienestar. Incluso si usted no ve la vindicación de Dios inmediatamente o aun en esta vida, verá que el día en que Dios arregla todas las cosas.

¿Hay alguna situación actual, donde usted tiene la oportunidad de vencer el mal con el bien? ¿Hay una o dos personas que siente que le han maltratado a usted? Si usted se toma unos momentos de silencio, Dios a menudo traerá a alguien a su mente. Todos tenemos situaciones. ¿Puedes confiar a Dios y bendecir a tu enemigo? ¿Puede confiar su reputación, futuro, planes y bienestar a Dios y a su liderazgo? Aprendamos a poner nuestro espíritu en las manos de Dios. Venzamos al mal con el bien. Recordemos el ejemplo de David.

Recuerde siempre que ha sido comprado por un precio increíble. Usted puede confiar en el liderazgo perfecto y amoroso de Dios sobre su vida.

“Cuando David encomendó su espíritu en las manos de Dios , él estaba encomendando a Dios todo lo que tocaba profundamente su espíritu tal y como su reputación, dinero, posesiones, posiciones, y el impacto. Él confiaba el resultado de los aspectos más importantes de su vida a la dirección de Dios.” Mike Bickle

Debbie Przybylski
Intercesores Arriba Internacional
Casa Internacional de Oración (IHOP) KC Staff
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La Oración Descubre la Agenda de Dios

“Cada vez que el Señor se enfrentó a una decisión importante, oró. Cuando fue tentado a hacer cosas por los métodos del mundo en lugar de los del Padre, Él oró (Mateo 4). Cuando llegó el momento de elegir a sus discípulos, oró toda la noche (Lucas 6:12). Si el Hijo de Dios requirió una noche de oración con el fin de determinar la mente del Padre, ¿cuánto tiempo puede que nos lleve en  oración para determinar con claridad la voluntad de nuestro Padre?” Henry y Richard Blackaby

Permitan que la oración establezca  la agenda de sus vidas. Muchos de nosotros a menudo nos preocupamos acerca de nuestras vidas. ¿Qué debemos hacer el próximo año? ¿Dónde debemos vivir? ¿A qué escuela debemos ir? Todas estas son buenas preguntas que necesitan una cuidadosa reflexión. Pero si la mayoría de nosotros somos honestos, tendríamos que admitir que nos preocupamos innecesariamente. Está bien obtener consejos sabios y sopesar las opciones, sin embargo cuando la preocupación se convierte en ansiedad innecesaria, no estamos confiando en Dios, que sabe exactamente cómo manejar cada situación que enfrentamos. La vida se vuelve más fácil cuando aprendemos a buscar a Dios por cada aspecto de nuestros planes. Nuestros tiempos invertidos en la oración traerán revelación de Su agenda para nosotros. Podemos estar seguros de que en el análisis final, es Dios quien sabe lo que es mejor para nosotros y lo que le dará a Él la mayor gloria.
 
Priorizar la oración y dejar que Dios establezca su agenda trae gran paz. Vivimos por cinco años en Asia y experimentamos los tifones que son tan comunes en el Océano Índico. Principalmente se mueven en círculos en lugar de partir de este a oeste o de norte a sur. Antes que los navegantes entiendan su movimiento, tratan de maniobrar para salir de la tormenta y a menudo sufren graves destrozos en el proceso. Con una mejor comprensión de los tifones, los navegantes han aprendido a localizar el centro de la tormenta – donde esta totalmente tranquilo – y se van allí. Esto es muy parecido a la oración y el descubrimiento de la agenda de Dios. Cuando oramos, somos capaces de dar la vuelta alrededor de la agenda de Dios y encontrar el centro de Su voluntad. En este lugar, experimentamos su paz. Cuando tratamos de salir de su voluntad, nos encontramos con la destrucción y el caos. A través de la oración y la renovación de nuestra mente en la voluntad de Dios, descubrimos la voluntad perfecta y agradable de Dios (Romanos 12:2).

Tenemos que aprender a orar por todo y confiar en la sabiduría de Dios, que a la sobrepasa a la nuestra. A veces podemos sentir Su dirección y sentir la paz que viene del Espíritu Santo a pesar de que nada puede parecer lógico de acuerdo a nuestro punto de vista humano. Recuerdo un momento en que mi esposo y yo comenzamos a orar por alargar nuestro tiempo de ministerio en el extranjero porque sentíamos que Dios quería que prolongáramos nuestra visita a determinados países. Ya habíamos estado viajando durante dos meses, estábamos cansados, teníamos mucho que hacer en los EE.UU., y mi padre estaba enfermo, por lo que una extensión necesitaba mucha consideración en oración. Había otras razones por las cuales ir a casa habría sido la decisión correcta desde el punto de vista humano. El problema es que a menudo el punto de vista de Dios es diferente al nuestro. Él ve las cosas con mucha antelación y desde Su perspectiva, lo que supera con creces a la nuestra.

A través de la oración, descubrimos la agenda de Dios. Experimentamos su paz en quedarnos por más tiempo, a pesar de que ir a casa habría sido más fácil y parecía más lógico. En este caso, sentimos que teníamos que ir con la guía y la paz del Espíritu Santo. La verdadera clave para nosotros fue la oración y esperar en Dios, escuchando y escuchando Su voz.

Puede que no veamos el cuadro completo de por qué debimos extender nuestro tiempo en el extranjero, pero sí sabemos que había que dar ese paso de fe, lo que fue guiado y empoderado a través de la oración, a fin de obtener lo mejor de Dios. Sabíamos que estábamos en el lugar correcto y que cuando volvimos a casa, habíamos completado lo que Dios tenía para nosotros.

A Dios le gusta escucharnos orar con fervor y luego escuchar y dar un paso de fe de acuerdo a su dirección. Tal vez hay algo por lo que usted necesita que orar de acuerdo con el plan y el propósito de Dios en sus circunstancias actuales. Orando a través de todas las decisiones, escuchando su voz, y apoyándose en su sabiduría le permitirá determinar su agenda. Proverbios 3:5-6 dice: “Fíate de Jehová de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia, reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”
 
Directrices para Escuchar la Voz de Dios en la Oración

“Pero en cuanto a mí, voy a buscar al Señor y confiando en Él velaré , voy a esperar con ilusión y esperanza en el Dios de mi salvación, mi Dios me escuchará” (Miqueas 7:7, AMP).

¿Cómo podemos escuchar a Dios cuando oramos? Aquí hay algunas pautas que le ayudarán a oír su voz mientras lo busca  en la oración:

  • Bañe a su vida en la oración – Ore acerca de todas las decisiones en su vida diaria. Pídale dirección, de manera que usted pueda cumplir Su voluntad para su vida para ese día. Traiga continuamente las decisiones importantes a Él en oración. Ore, escuche, y espere con esperanza.
  • Creer que Dios habla a usted – Aceptar la promesa en Juan 10:27: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.”
  • Encuentre tiempo para estar a solas con Dios – Tome tiempo para orar y escuchar. La mayor parte de la vida es muy ocupada, pero el tiempo con Él es de suma importancia para que podamos oírle a  Él. Frecuentemente, el Señor responde con un pensamiento plantado por su Espíritu en la mente o en el corazón.
  • Lleve un diario de lo que Dios dice – Podemos evaluar mejor su guía y ver lo que Dios está diciendo cuando llevamos un diario de manera regular. El diario nos ayuda a reflexionar sobre nuestros pensamientos e impresiones para que podamos discernir con claridad el camino que Dios quiere que tomemos.
  • Prueba lo que escuchas – Lo que creemos que es la voz de Dios puede venir del Espíritu Santo, del enemigo, o de nuestras propias almas. Pídele al Señor confirmar lo que piensas que Él puede estar diciendo. Primera de Juan 4:1 nos exhorta a probar los espíritus. Es bueno buscar la confirmación de  al menos otros dos cristianos antes de tomar acción, especialmente en cuanto a grandes decisiones.
  • Compruebe cuidadosamente toda dirección con las Escrituras – La Palabra de Dios es verdad. Lo que creemos que Dios está hablando debe estar alineado con la Escritura. Es por ello que debemos examinar todo cuidadosamente con la Biblia.
  • Obedece a Dios – Tenemos que estar dispuestos a actuar en lo que Dios nos ha dicho. Cuando obedecemos a Dios, ahí hay bendición. Si aún dudamos de lo que pensamos que Dios está diciendo, es bueno que siga ‘pidiéndole a Dios su confirmación hasta que sintamos Su paz.

Vamos a seguir estas directrices y practicar el escuchar a Dios. Vamos a aprender a eliminar las distracciones en nuestra vida.

“Jesús sabía que su misión no era atraer a una multitud, pero permanecer obediente a su Padre. Era la oración que estableció la agenda para el ministerio de Jesús (Lucas 6:12). Oración precedió a los milagros (Juan 11:42-43), la oración le trajo aliento en los momentos críticos (Lucas 9:28-31), la oración le habilitó para ir a la cruz (Lucas 22:41-42), y la oración le mantuvo allí a pesar de un dolor insoportable (Lucas 23:46). Siga el ejemplo del Salvador, y deja que tu tiempo a solas con Dios en oración establezca tu agenda para tu vida.” Henry y Richard Blackaby

Debbie Przybylski
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El Poder de una Iglesia en Oración

“La vida de la iglesia es la vida más elevada, y su oficio  es orar. Su vida de oración es la vida más alta, la más fragante, la  más visible. Cuando la casa de Dios en la tierra es una casa de oración,  entonces la casa de Dios en el cielo está ocupada y  llena de sus planes y movimientos. ‘”Porque  mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos “( Isaías 56:7 ) , dice nuestro Dios. Entonces  sus ejércitos terrenales se visten con los triunfos y el botín de la victoria , y sus enemigos son derrotados en todos los terrenos … La vida misma y la prosperidad de la causa de Dios – incluso su propia existencia – dependen de la oración. Y el avance y triunfo de su causa depende de una cosa: lo que pedimos de Él.” E M Bounds 

Hay un poder sobrenatural liberado cuando la Iglesia en la ciudad ora. Lo que se necesita en la Iglesia en todo el mundo en esta hora es una Iglesia que ora en unidad. Necesitamos poder sobrenatural. Sólo el poder de Dios va a derrotar a los ataques del enemigo en nuestras ciudades. Cuando la Iglesia en una ciudad o región decide abandonar sus propias agendas y decide reunirse para orar, hay un gran poder espiritual liberado a la atmósfera. La oración afectará a todo! Va a afectar el tiempo, lugares, ocasiones y circunstancias. Una Iglesia en oración en la ciudad trae el éxito y el poder sobrenatural en esa región.

Debemos ponernos de rodillas y buscar a Dios con pasión juntos.

Los obstáculos para la transformación de la ciudad son muchos. Debemos creer que nuestras ciudades pueden ser transformadas por el poder de Dios. Debemos saber que ninguno de nosotros tiene la respuesta para nuestra ciudad, sólo Dios la tiene. Él es el que transforma y da cambio. Todo tiene que ver con el Reino de Dios y la intimidad con el rey. Debemos detener nuestras ocupaciones, apartarnos de las distracciones que nos rodean, y convertirnos en apasionados por Dios. Es tiempo de buscar al Señor. Todos queremos la transformación de nuestras ciudades. Ena iglesia que ora es una iglesia exitosa.

“El éxito seguramente seguirá a una iglesia que es entregada a mucha oración. El elemento sobrenatural en la iglesia, sin la cual no puede prosperar, no viene más que a través de la oración. Se debe dar más tiempo en esta era bulliciosa a orar por una iglesia Consagrada a Dios… Más corazón y alma deben estar en la oración que se hace si la iglesia va a avanzar en la fortaleza de su Señor y llevar a cabo las maravillas que es su herencia por promesa divina.” E. M. Bounds

Requisitos para la Transformación en su Ciudad

Dios quiere entrar en su ciudad con su presencia. Él está muy preocupado con su ciudad y se preocupa profundamente acerca de alcanzar a la gente que vive allí. Tenemos que preguntarnos: “¿Cuáles son los requisitos necesarios para traer el poder de Dios en nuestra ciudad – poder que alcanzará a los perdidos y liberará a los cautivos? ¿Qué se requiere par a la transformación de nuestra ciudad que va a cambiar el rostro de todo?” Aquí hay algunos requisitos que ayudarán a traer vida y transformación en tu ciudad:

  • Haga de la oración una prioridad. La oración ferviente liberará el destino de Dios para nuestras ciudades. Esté dispuesto a perseverar en la oración con una determinación santa. Determine no dejar a Dios hasta que Él obre un rompimiento. Conviértete en un desesperado por Dios.
  • Espere que Dios trabaje de forma única en su ciudad. No creo que él vaya a hacer lo mismo en su ciudad como en otra. La obra de Dios viene por medio de la oración, es impredecible y fuera del control del hombre. Dios se mostrará de forma inesperada. Creemos que nuestras estrategias son el camino, pero Dios ve las cosas en una dimensión mucho más poderosa.
  • Busque la unidad entre las iglesias de su ciudad. Recuerde que Dios no necesita de una mayoría, Él sólo necesita unas pocas iglesias que se reúnen con los corazones hambrientos por la causa del avivamiento y la transformación de la ciudad. La presencia de Dios traerá unidad sobrenatural mientras clamamos a Él por ello. Sólo juntos vamos a ver los resultados que Dios quiere. Busque  unirse con otras iglesias en oración para la transformación.

¿Estamos dispuestos a pagar el precio para que Dios transforme nuestras ciudades a través de la oración? El corazón de Dios es que su iglesia se convierta en una iglesia de oración. A muchos de nosotros, Dios nos ha llevado al punto de la desesperación. Estamos dispuestos a rendir nuestras propias agendas y postrarnos sobre nuestros rostros ante Dios, por el tiempo que sea necesario. Hemos visto que nuestros propios métodos y planes nunca cambiarán la creciente oscuridad que está permeando nuestra tierra.

Nos estamos volviendo desesperados y eso es un buen lugar para estar. Buscar  la presencia manifiesta de Dios en una región es arriesgado, pero es el camino hacia una verdadera transformación verdadera y poderosa en nuestras ciudades. En el video de la Transformación por George Otis Jr., las siguientes palabras fueron pronunciadas que enfatizan los requisitos para la transformación:

“Es arriesgado, agresivo, y provocador a través de la oración. No es predecible y está fuera de nuestro control. Hay un inesperado de Dios. Estamos engañados por estrategia. Carecemos de capacidad de procesamiento de Dios. No se puede formatear a Dios. Somos orgullosos e impacientes. El acercarnos a Dios es entrar por la puerta de atrás. Él se manifiesta, no se esconde. Hay un flujo con el Espíritu Santo que no es orquestado. Él está dispuesto a ser invitado, pero sólo bajo sus términos.

Los líderes deben estar comprometidos con una comunidad. Deben perseverar a través de la apatía y no desmayar. No puedo valorar y no hay tiempo para decir, ‘Voy a descansar.’ No se trata de un inicio rápido, sino de una larga carrera. La meta es llegar al último día y luego enfrentarse a Jesús; y a través de todas las cosas dirigir a los hombres y a las mujeres hacia el Reino. Dios está buscando a un hombre que quiera tomar la carga sobre sí mismo por la nación. Dios está buscando líderes que se paren firmes en la brecha por su nación, que no les importa quién se lleva el crédito. Ellos no son actores, pero son los accionistas. Ellos le dan la gloria a Dios. Los líderes de avivamiento son a menudo opciones inverosímiles. La medida del liderazgo no es la influencia con el público, pero la influencia con Dios.”

¿Estamos preparados para la transformación de nuestras ciudades? ¿Estamos dispuestos a entrar en el corazón de Dios en oración para que la Iglesia en nuestra ciudad se convierta en una Iglesia de oración?

Hace unos años iniciamos una Casa Internacional de Oración por un mes de 24/7, en una ubicación central en el sur de España. Mientras orábamos, Dios comenzó a poner todo en su lugar. Él proveyó en una forma increíble un gran hotel de 200 años de antigüedad. Este lugar fue reservado  para el mes completo para buscar el rostro de Dios. Las iglesias y las personas de la región dedicaron tiempo en la sala de oración. Eligieron a unirse y dejar a sus diferencias. Buscaban los propósitos del Reino de Dios para esa región. Personas de diferentes países vinieron, dedicando grandes cantidades de tiempo en el cuarto  de oración.

Ciudades de todo el mundo están empezando a buscar a Dios para la transformación. Casas de oración están empezando por todo el mundo. Aquí, en la Casa Internacional de Oración en Kansas (IHOP –KC) cientos de personas de todas partes del mundo vienen a aprender cómo iniciar una Casa Internacional  de Oración y ver la transformación de su ciudad.

Es hora de creer que Dios va a transformar nuestras ciudades a través de la oración. Hay poder en una Iglesia que ora. Dios nos está invitando  a entrar en su corazón por una Iglesia de oración. Te invitamos a hacer esta oración por su ciudad y creer a Dios por una transformación poderosa: “Señor, sin importar el costo. Dame la gracia para llegar allí. Voy a vivir y morir creyendo que  mi ciudad será transformada.”

“Ha llegado el momento de levantar el nivel de expectativas. La transformación es alcanzable para Dios. Este es el latido del corazón de Dios. No es el trabajo del hombre. Es el dedo de Dios. ‘Si tú clamas, yo te responderé.’ Él se encarga de los problemas. La iglesia se convierte en un faro de luz y esperanza.” George Otis Jr. , video Transformación

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Debbie Przybylski
Intercesores Arriba
Staff de Casa Internacional de Oración (IHOP-KC)
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